Acabo de salir de una reunión con los distintos grupos o gérmenes de lo que queremos que sean cooperativas de agricultura. Hemos estado toda la mañana para lo que se podría haber resuelto en cinco minutos. El objetivo de la reunión era solo hacer una pequeña evaluación de cómo van las cosas y que yo pudiera oír de primera mano lo que llevo oyendo en corrillos, tertulias y visitas a distintas aldeas, que este año no esta lloviendo lo suficiente y se teme por las cosechas.
Comentan todos que el mijo ha empezado a brotar pero que se está secando por la falta de agua y que los que habían comenzado a preparar los semilleros del arroz han tenido que parar por la misma razón. Como siempre se busca un culpable de la falta de lluvias, todos apuntan al Paramount Chief que ha dado a un grupo de chinos la facultad de cortar todos los árboles que quieran a cambio de tres millones de leones, noventa y dos euros. Los chinos están devastando la selva del Tonko Limba sin que nadie pueda pararles y la gente ahora culpa a la deforestación de la falta de lluvias. Aquí en Madina también se le echan las culpas al jefe del pueblo, Kompolo Unisa, porque cuando los ancianos de Madina se opusieron al contrato otorgado por el Paramount Chief, los chinos le dieron dinero al jefe y este les abrió las puertas de los bosques de Madina. No es que los ancianos estén enfadados con el jefe porque haya vendido Madina a los chinos, sino más bien están enfadados porque el jefe se ha quedado todo el dinero y no ha compartido con ellos.
En la reunión de hoy nadie se ha atrevido a señalar a ningún culpable de la escasez de lluvias porque tanto el jefe de Madina como el representante del Paramount Chief estaban presentes y nadie quiere crearse enemigos. Lo cierto es que este año las cosechas van mal. Y cuando se me ha ocurrido preguntar:
- Y ante una situación como esta ¿Qué podemos hacer?
Se han mirado unos a otros, los ancianos sentados en las primeras filas a los ancianos sentados en las primeras filas, los jóvenes sentados en las segundas filas a los jóvenes sentados en las segundas filas y las mujeres sentadas al final a las mujeres sentadas al final, pero todos con ese gesto como diciendo ¿pero este es tonto o se lo hace?. Hasta que por fin Abdulai Sampa, líder de los jóvenes de Tonko Limba y presidente de la asociación de agricultores del Tonko Limba, se ha atrevido a contestar, lo que estaba en la mente de todos:
- Esperar a que Dios tenga misericordia de nosotros y mande agua.
Es el fatalismo que acompaña todos los actos de la vida de los hombres y mujeres de Sierra Leona. De todas formas la reunión se ha prolongado tanto porque como de costumbre los representantes de los distintos grupos han venido acompañados de los jefes de las aldeas o de ancianos, los cuales siempre tienen algo que decir aunque no sepan que se está discutiendo. Y los discursos que hacen son siempre los mismos, llenos de frases hechas y de parábolas, cuentos y comparaciones. Además, ya se sabe que el primero que hable marcará la pauta de los otros y todos repetirán con más o menos idénticas palabras lo que el anterior ha dicho añadiendo un poco más, cambiando la parábola por otra o añadiendo una nueva comparación. Al final, los que realmente tienen que hablar, los jóvenes que son parte del programa, están tan cansados y aburridos de oír que les quedan pocas fuerzas para decir algo. Pero se resignan porque así son las cosas y siempre han sido así.
Yo no sé como aguanto estas reuniones, pero no tengo más remedio y eso que conociéndome tienden a acortarlas.
Pero a la hora de hablar nadie como el director de la escuela secundaria, Mr. Amara Turay. Es famoso por sus largos discursos y en especial por el que larga el día de la entrega de las notas. Ese día es obligatorio que los padres de los alumnos vayan a recoger las notas. A mí me tocaría ir a recoger las de Medo y Bakarr, pero delego en Mr. Kabakeh, maestro de inglés de la escuela secundaria y contertulio del John Papa. El año pasado Mr. Turay habló durante más de tres horas, mientras los padres aguantaban sin entender una sola palabra, porque eso sí, como director de la escuela secundaria hace el discurso en inglés, nada de krio o limba. La gran mayoría de los padres no entienden nada de inglés, pero tampoco esperan menos del director de la escuela secundaría y quedarían muy decepcionados si este les hablase en otra lengua.
La verdad es que el discurso no suele estar mal porque habla sobre la necesidad de la educación, sobre el papel de los padres, habla contra los padres que impiden a sus hijas aprender casándolas a edad temprana,… pero de poco sirve de mucho porque como ya he dicho nadie le entiende. Yo pagué la novatada el primer año y me tragué todo el rollo sin pestañear, pero una vez vale por todas. Pero este año ha habido suerte, ante la amenaza de lluvia Mr. Turay se vio obligado a hacer un resumen del discurso que tenía preparado y solo habló hora y media.
Yo le había pedido a Mr. Kabakeh que informase que, como todos los años, los beneficiarios de becas de la misión tenían que venir a enseñar las notas, para que así yo pueda empezar a adelantar trabajo y comenzar a preparar la lista para el próximo curso.
Sobre las doce y media empezaron a llegar los primeros. Me pillaron desprevenido porque yo no los esperaba hasta eso de las tres. Fueron llegando en pequeños grupos o en solitario. La gran sorpresa fue que Peter Bangura, que está en JSS I, primer curso de secundaria, ha tenido la nota media, más alta de todo el colegio. Es hijo de Pa Burreh, constructor y carpintero que trabaja para nosotros construyendo escuelas. Todos los hijos van al colegio y todos ayudan al padre en los trabajos de la carpintería y son de los mejores del colegio.
Creo que también ya sabéis que la familia de Pa Burreh es una de las mejores familias católicas que tenemos en la parroquia. Los hijos son monaguillos y toda la familia, Pa Burreh, sus dos esposas y todos sus hijos, participan activamente en la vida de al parroquia.
Por cierto, por la noche, sentado en el John Papa con Kabakeh y otros maestros, se comentaba la hazaña de Peter, un chaval tan inteligente. Kabakeh comentó que en clase de inglés no sabe que hacer con él porque va por delante de todo el mundo, y siguió:
- De hecho he tenido que bajarle la nota unas décimas porque sino hubiera tenido un 100 en inglés aquí las notas son de cero a cien.
- Pero eso no debería ser así dije yo- si el niño tenía cien, lo justo sería haberle dado el cien que le correspondía.
- Padre, estos son niños africanos, y no está bien que piensen que saben mucho. Nosotros los maestros sabemos porque lo hacemos, sino fuera así, luego, cuando nos vieran por la calle, no nos darían ningún respeto.
Estos son niños africanos, es un argumento que usan continuamente los maestros para justificar tantas injusticias: castigos corporales, trabajos para los maestros,… y ahora esto de bajar la nota. Es un argumento al que siempre respondo preguntando si los niños africanos no son niños, no son seres humanos. Los maestros siempre responden que sí, que son tan seres humanos como los niños de occidente, pero que hay que tratarlos de manera distinta porque son niños africanos. Y así nos podemos pasar horas sin romper el círculo.
El jueves también hubo algunas sorpresas negativas, chavales que esperaba que hicieran muy bien han suspendido. Rambo a pesar de presumir de ser el primer chaval con gafas de la historia de todo el distrito, ha pasado porque al tutor le ha dado pena. Dice que es una pena que un chico tan inteligente repita curso. Pero es que no ha aprobado ninguna. Estoy enfadado con él, porque llevo todo el curso riñéndole por hacer pellas, si todavía se dice así, (en krio se dice to keik), y él prometiendo que no las volverá a hacer y nada, que no es capaz de cumplir su promesa y ahora se ven los resultados.
Los últimos en venir eran los que habían suspendido. Algunos de los que tienen beca no aparecieron por la misión, con lo cual deduzco que han suspendido. Pero lo más curioso es que ninguna de las niñas que tenemos becadas ha venido con la cartilla de notas. De lo que deduzco que ninguna ha pasado. Un poco mosqueado por el hecho le pedí a Mr. Kabakeh que me haga las estadísticas de aprobados y suspensos de la escuela por género, porque no me creo que ninguna de las niñas haya aprobado.
Quizás el que más sufrió durante todo el día fue Bakarr. Medo sigue de vacaciones en Freetown, además él no tenía que recoger notas este año, tiene que esperar a los resultados del BECE que saldrán en octubre o noviembre. Se supone que Kabakeh recogía las notas de Bakarr y luego me las traía, pero Kabakeh se retrasaba y no aparecía. Bakarr empezó a ponerse nervioso y a mosquearse. No fue a entrenar al campo de fútbol de lo nervioso que estaba y me siguió cuando salí a dar un paseo y luego hasta el chiringuito de John Papa. Por fin apareció Kabakeh con las notas y me las entregó. Tenía razón Bakarr de estar nervioso, ha pasado muy por los pelos. Ã??l contento porque ha pasado de curso. Pero yo le he dicho que le doy una semana de vacaciones y luego viene la bronca, porque ha estado muy justito y al año que viene tiene que hacer el BECE.
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