¿CIÁTICA? (16.04.08)

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Los últimos días han sido días de mucho dolor físico, como creo que no lo había tenido en mi vida, o al menos no recuerdo. Ha podido ser un ataque de ciática, pero tampoco están muy seguros aquí porque no hay forma de hacerme pruebas que lo demuestren.

                Me remonto al lunes seis de abril en el que Alpha y yo salimos para Freetown después de terminar con las tareas cotidianas. Le dije a Alpha que fuera deprisa porque quería llegar a la ciudad antes de las tres, hora en que normalmente cierran los negocios. Alpha cumplió con su deber y no se saltó ni un solo bache de la carretera. Llegamos a tiempo para ir a la oficina o bureau de cambio a discutir algunos asuntos pendientes con el contable de la empresa. No fue cosa fácil ni agradable pero había que poner varios asuntos en claro. La confrontación directa siempre es difícil, pero en este caso había que hacerlo y al final quedé satisfecho y liberado al poder decir unas cuantas cosas que llevaba dentro. Luego fuimos a la oficina de la Brussels SN, a confirmar unos billetes de avión y finalmente nos acercamos al Balmaya a comer, más que otra cosa porque Alpha insistió en que tenía hambre. Yo me encontraba cansado y no comí, me dolía todo el cuerpo del viaje, sólo tomé un par de cervezas mientras Alpha se devoraba medio pollo con arroz.

                Luego fuimos a casa de Shiaka a dejar las bolsas. Ã??l no estaba y me senté un rato a charlar con su mujer Kadie mientras jugaba con Chemita y Carmen. Finalmente me di una ducha y me fui hacia el Harrys Beach Bar donde había quedado con Ã??scar para tomar una cerveza. Allí me encontré con tres de los agustinos: Manuel, Abraham y Edgar y nos tomamos la primera cerveza juntos mientras Manuel nos contaba como en diciembre de 1998 tuvo que huir a través de la selva perseguido por los rebeldes junto con otro compañero y dos javerianos hasta llegar a Guinea.

                Ã??scar se retrasó y mientras llegaron Shiaka, con su conductor Ibrahim, Abu, Gbessay y Filare, que nos habían visto pasar desde su poda-poda y se imaginaban que terminaría el día allí. Finalmente llegó Ã??scar y charlamos un rato, mientras tomábamos otra cerveza, un poco de prisa porque él tenía que pasarse por una fiesta de cumpleaños.

                Cuando se fue los que quedamos fuimos a cenar, ahora si tenía hambre. Se nos había hecho tarde y el único sitio que quedaba abierto, que ofrecieran comida a un precio asequible era el Roy. Allí volví a encontrar a los tres agustinos. Cenamos, charlamos y pasamos un buen rato. Abu aprovechó para mostrarme las fotos de su hijo recién nacido, es niño. Hicimos planes para el pull na do. Quiere que el niño se llame Chema, nada original.
Hacía mucho tiempo que no bajaba a Freetown y tomaba unas cervezas en la playa y tenía un rato de relax con alguno de los chavales. De todas formas me di cuenta que faltaba algo y es que Freetown sin Raquel no es lo mismo. Eché de menos un rato de charla con ella, de reinos juntos, de contarnos historias y planes.

                El martes, día siete, nos levantamos temprano. Amanecí con un pequeño dolor en el final de la espalda que me impedía doblarme. No era la primera vez que esto me sucedía. Siempre lo he atribuido a los baches y no le di la mayor importancia. Cruzamos la ciudad, a través de las montañas para evitar el tráfico, de punta a punta para llegar a la casa javeriana de Kissy. Allí tomé un café y charlé un rato con José Carlos mientras Silvia Montevecchi se preparaba. A las ocho y media nos fuimos, Alpha, Silvia y yo, al ferri. Desde hace un par de semanas no hay helicóptero ni overcraft para pasar a Lungi, por lo que hay que hacerlo en ferri o en lancha fueraborda. No hay muchos ferris por lo que hay que ir temprano. A las nueve menos cuarto ya estábamos allí para coger el de las once y la terminal estaba casi llena. Silvia iba a coger el avión de vuelta para Italia y aprovechaba que yo tenía que cruzar para venirse conmigo. Conseguimos entrar en el barco.

                Me encontré con bastantes conocidos, gente del Tribunal Especial que volaban a La Haya, Milicent Conteh, antigua trabajadora social de Saint Michael y ahora Secretaria de REPSOL que iba a despedir a un pariente que volaba a Estados Unidos, Eso y la conversación con Silvia hizo la espera y el viaje agradable.

                Llegados a Lungi, fuimos al Mahera hotel a comer y esperar la hora de embarque. A las tres de la tarde llevamos a Silvia al aeropuerto y nos despedimos de ella. Alpha y yo fuimos al Lungi hotel donde teníamos reservadas habitaciones porque la casa javeriana de Lungi esta una vez más cerrada por obras, le están cambiando el techo que se caía a trozos comido por las termitas.

                En el hotel nos dio tiempo a descansar un rato y darnos una ducha. A las seis de la tarde volvimos al aeropuerto a recoger a mi hermana Reme y a David Bisbal y Elena Tablada.

                David y Elena cuando vinieron el año pasado se quedaron con ganas de volver, sin periodistas ni guardaespaldas, para poder ver mejor el programa y estar con los chavales porque dicen que el año pasado, rodeados de tanta gente, poco pudieron ver.

                Fuimos al hotel, se asearon y cenamos.

                El miércoles, día siete, nos levantamos temprano y a las siete de la mañana ya estábamos desayunando. Luego fuimos a por las maletas a nuestras habitaciones. Cuando estaba lavándome los dientes y me agaché para enjuagarme la boca sentí que la espalda, en el mismo sitio donde el día anterior me dolía, hacía clack y ahí empezó un dolor que me bajaba desde la cadera hasta el talón.

                Conseguí llegar hasta el coche cojeando y sentarme disimuladamente. Emprendimos el viaje y el dolor casi desapareció pero poco antes de Mange nos encontramos con Natalio que iba camino de Kambia y nos paramos a saludarle. Yo casi no podía caminar y tuve que volverme rápidamente al coche a sentarme porque en esa posición el dolor disminuía.

                Llegamos a Madina y yo me arrastré hasta mi habitación con un dolor terrible y me tiré en la cama. Ahí estuve, sin poder levantarme, tres días con un dolor insufrible, aminorado a ratos por el ibuprofeno, el relajante muscular mio-relax, y las inyecciones de urbason que me ponía Bruno.

                Yo estaba preocupado por los huéspedes pero no les he hecho falta para nada porque con la ayuda de Medo, Bakarr, Alpha y algunos otros chavales han visitado todo lo que querían ver. Mi hermana, por su parte, aprovechó que no me pudiera mover para tratar todos los asuntos pendientes que teníamos que discutir. Ha sido una suerte que ella estuviera porque me ha cuidado y mimado. Medo y Bakarr estaban muy preocupados y se pasaban el tiempo libre que les quedaba sentado cerca de la cama dándome conversación o leyéndome artículos de alguna revista para entretenerme. Y Bruno me ha manifestado todo su amor preocupándose de mí y poniéndome al día de todo lo que pasaba en Madina.

                El viernes, día once, ya pude levantarme y con la ayuda de unas muletas, de las que había traído Peli en su último viaje, ir hasta el comedor y comer sentado. Pero el dolor no disminuía y Bruno empezó a preocuparse. Ya no me dolía toda la pierna como antes, el dolor se me había concentrado en la pantorrilla (en los gemelos, que creo que es como se llama el músculo de esa parte). Por eso, el domingo, día trece, pedí a Jorge que viniese desde Kambia a celebrar la misa en Madina y nosotros: Alpha, Reme, David, Elena y yo, salimos temprano hacía el hospital de Lunsar.

                Allí encontramos a Manuel Viejo y a Fernando Aguiló, que está un mes de visita en el hospital. Entre operación de urgencia y cesaria me miraron y en principio descartaron que se tratase de una hernia de disco. Me recetaron ibuprofeno, vitamina B y valium 5 para poder dormir porque les dije que llevaba toda la semana sin pegar ojo del dolor. Manuel fue a la farmacia a por las medicinas pero con eso de que era domingo la encargada se había ido de paseo y se había llevado las llaves así que me dijo que comprase las medicinas en Freetown.

                En Freetown estuvimos el domingo y el lunes viendo a algunos de los chavales de allí, haciendo compras y disfrutando de la playa. Entre unas cosas y otras no se nos olvidó comprar las medicinas y a mí, posiblemente con tanta distracción, se me pasó un poco el dolor, aunque seguía sin dormir.

                Ayer martes, día quince, cruzamos la ciudad para ir al ferri y pasar a Lungi donde comimos y luego fuimos al aeropuerto a despedir a Reme, David y Elena.

                De este viaje me ha sorprendido mucho descubrir la sencillez y cariñó de David y Elena hacia los chavales y todo lo que estamos haciendo. Han prometido volver el próximo año.

                Cuando los despedimos, Alpha, Junior, que nos ha acompañado en el viaje a Freetown,  y yo nos fuimos a dormir a Makeni.

                Esta mañana hemos ido de nuevo a Lunsar pero no he podido ver ni a Manuel ni a Fernando porque tenían urgencias en el quirófano, así que nos hemos vuelto para Madina. Sigo con el dolor y tomando ibuprofeno y mio-relax, y caminando con muletas. Espero que el dolor se pase poco a poco.

COMIDA (05.04.08)

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Esta mañana lo primero que he hecho, después de la misa y el desayuno, ha sido preparar una tarta, porque hoy teníamos invitados a comer.

Luego he estado en Kabailor poniendo los cimientos de la ampliación de la escuela primaria. Ha sido una cosa rápida porque la gente del lugar estaba muy motivada. El constructor es un chaval nuevo, que viene de Freetown y se ha quedado a vivir en Madina donde se ha casado. Parece buena persona y tiene idea de lo que hace. Lo he integrado en la cooperativa de constructores que tenemos montada, esta de prueba antes de ser aceptado definitivamente. Esta escuela es su examen, Pa Bureh lo va a supervisar y dará el informe final.

A las doce Bruno empezó a preparar su paella y a eso de las doce y media llegaron los invitados: Jorge acompañado de la comunidad de Mange: José, el cura mejicano y las tres monjas clarisas misioneras que se le han unido, Angelina, también mejicana y dos nigerianas, Veronica y Angela. Mientras Bruno continuaba cocinando yo les enseñé a los visitantes la casa y las obras que estamos haciendo.

Comimos y tuvimos una sobremesa muy agradable. A las tres tuve que dejarles porque tenía que irme a Kambia, teníamos la final del campeonato del distrito, Tonko Limba contra Rokupr. Los chavales habían salido por la mañana, montados en el poda-poda que había venido a recogerles. También habían salido de Madina dos camiones cargados de animadores. Las mujeres del mercado habían fletado uno de ellos e iban cargadas con sus cestas para no perder la ocasión y vender en Kambia mientras animaban al equipo de Tonko Limba. El otro camión estaba pagado por la gente de Madina, que contribuyó para que los jóvenes pudiesen ir a animar.

Yo también iba con el pick-up lleno de animadores, maestros y gente más seria que no había querido ir en los camiones. Por la carretera encontramos a mucha gente de las aldeas que iban a animar el partido en moto o en bicicleta.

Llegamos a Kambia en el momento en que el equipo de Tonko Limba desfilaba por la calle, camino del campo de fútbol, acompañado por todos los tambores que habían venido desde Tonko para animarles.

Una vez en el campo de fútbol nos encontramos con que alguno de los animadores ya estaba bastante animado. Los camiones habían venido cargados no sólo de personas sino también de vino de palmera. Encontré a John Papa con una cerveza en una mano y una bolsa de ginebra local en la otra gritando como un descosido, a pesar de que el partido no había empezado todavía. Mr. Kabbakeh, le quitó las bebidas y le echó una reprimenda. John Papa se fue a una esquina y se puso a bailar consigo mismo mientras Kabbakeh no perdía la ocasión y se bebía los licores decomisados.

Por fin empezó el partido y desde el primer momento se vio que el árbitro iba en contra de Tonko Limba, no pitó un penalti, no pitó faltas, Así los de Rokupr marcaron un gol. Pero pronto Tonko Limba empató con un golazo de Pa Ali a pase de Pa Alimamy. Eso fue el final del partido, los seguidores de Rokupr invadieron el campo, empezaron a apedrear, hirieron al cuarto árbitro con un cuchillo, yo conseguí que nuestros jugadores se quedasen en un rincón del campo, sin abandonarlo y que Mr. Kabbakeh y Mr. Mambie Bangura, con la ayuda de nuestro parlamentario, PL, y el Regente, Pa Kallie, controlasen a los animadores y también los reunieran en otra esquina del campo. Allí esperamos hasta que la pelea y la lluvia de piedras mermaron.

El árbitro, Tobbi, a la sazón sargento de policía, en cuanto vio como estaba la cosa salió corriendo. Y hablando de policía, el campo estaba lleno de estos, en uniforme y de civil, en teoría para mantener el orden, pero fueron los primeros en salir por piernas.

Cuando la cosa se calmó di orden para que los animadores se fueran a los camiones y salieran de Kambia inmediatamente. Luego fui a hablar con los organizadores del partido y les pedí que me explicaran que iba a pasar. Dijeron que no lo sabían que ya se pondrían en contacto con nosotros. Ocho de los chavales de la selección de Tonko Limba habían sido seleccionados para la selección del Distrito y tenían que quedarse en Kambia para entrenar en preparación al partido contra la selección del Distrito de Koinadugu, pero di ordenes de que ninguno se quedase, que todos se subieran al poda-poda y volviesen a Madina.

Una vez seguro de que todos estaban en camino, yo también me subí al coche y volví a Madina.

PÉTALO DE ROSA (03.04.08)

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Ya se sabe que aquí, el primero de abril es el día de los inocentes así que por la mañana temprano Alpha llamó a todos los chavales de Freetown para decirles que habíamos llegado la noche anterior y que quería verles a las nueve en Paradise, un chiringuito de la playa de Freetown. Ã??l se pasó toda la mañana riendo e imaginando la escena. 

                Después de hacer una hora de despacho salimos a recorrer escuelas y obras. Todo parece en orden sobre todo porque todavía estamos de vacaciones de Semana Santa y las escuelas están cerradas, así que no había maestros ausentes o utilizando niños para trabajar en sus campos o construirle la casa. Llegamos a casa temprano y Alpha se fue para Freetown porque me había pedido dos días libres, de asuntos propios.

                Ayer me pasé el día en casa y me encontraba un poco vago así que me pasé la mañana sentado en la puerta de casa charlando con algunos chavales que tampoco tenían mucho que hacer. Perdimos el tiempo juntos.

                 A media tarde llegó Bruno de Freetown con sus compras. Venía muy contento porque había comprado la pintura para pintar el edificio de la clínica móvil, lo último que queda para dar por concluido el proyecto que ha financiado la Fundacio Creatia de Barcelona. Ha comprado un color llamado pétalo de rosa para la parte alta y un marrón oscuro para la parte baja de las paredes, así no se ve tanto la suciedad. A mí me parece una combinación un poco extraña, pero como le vi tan contento con su elección no quise desanimarle.

                Hoy, en cambio, ha sido un día un poco más fructífero. A pesar de que el mismo grupo de chavales ociosos de ayer ha venido a sentarse y pasar el tiempo yo he estado en el despacho poniendo en orden recibos y demás.

                A media mañana han llegado Gbessay y Filare con el nuevo poda-poda, o furgoneta, que les ha comprado Ã??scar Mateos para ayudarles a salir adelante. Estaban muy ilusionados y no querían empezar a trabajar sin que yo lo viera. De paso  han aprovechado para hacer algo de dinero trayendo pasajeros a Madina. Me han enseñado el coche, han bendecido a Ã??scar, hemos bendecido el poda-poda y se han ido a casa de Alpha a lavarse porque quería volver lo antes posible a Freetown.

                Con ello venía Alpha, cansado del viaje y de la ciudad. Me comentaba que cada día le cansa más ir a Freetown. Alpha viene disgustado porque se quedó dormido sobre el móvil y este se ha estropeado. Dice que qué va ha hacer ahora sin comunicación con el mundo exterior.

                Bruno se fue esta mañana a Malikia con la clínica móvil y no ha vuelto hasta las cinco, así que tuve que comer solo. Hoy Bolo ha preparado un cocido con garbanzos del pueblo donde  Peli tiene el consultorio (creo que es El Valle de Santa Ana o La Torre de Miguel Sesmero) y junto con un pack de cocido preparado por Marta Pla, la mujer de Fede, en el que viene, envasado al vacío, todo lo necesario para un buen cocido: tocino, hueso, chorizo y morcilla. Peli preparó un cocido uno de los días que estuvo aquí y Bolo la estuvo observando. Se ve que el chaval tiene ojo para la cocina porque el cocido le ha salido de muerte. He comido garbanzos hasta que no podía más, así he pasado la tarde bebiendo y sin poder moverme.

TAMBORES (31.03.08)

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Llevo varios días sin poder dormir porque estamos en época de Bundu, o sociedad de las mujeres. Coincidiendo con las vacaciones de Semana Santa ha salido esta sociedad, de hecho yo me preguntaba porque este año el gobierno ha dado tres semanas de vacaciones, y ahora tengo la respuesta. Este año es año de iniciación de mujeres y por eso el gobierno, a pesar de toda la campaña que algunas mujeres están haciendo contra la iniciación de niñas a la sociedad secreta de las mujeres, ha sido tan generoso.

                Justo el otro día le pregunté a John Papa por su hermana Efe, que hace tiempo que no veo, y  me contestó que la habían circuncidado  y estaba en el bosque sagrado de las mujeres.

                La circuncisión es el primer paso en la iniciación de las mujeres dentro de la sociedad secreta de estas o Bundu, como tradicionalmente lo era para los niños, aunque a estos, con la modernidad, ya se les practica a los pocos días de nacer.

                En el caso de las niñas se espera a que tengan unos diez o doce años y hayan empezado a desarrollar. Entonces la madre se pone en contacto con la Mammy Queen o jefa del Bundu y negocia con ella el precio y los objetos necesarios para  la iniciación.

                Cuando el tiempo adecuado llega, las mujeres de la sociedad secreta recorren el pueblo con sus tambores visitando casa por casa y pidiendo ayuda para el buen éxito de las ceremonias que van a realizar. En una de estas visitas recogen a las niñas que van a ser iniciadas y se las llevan consigo al boque sagrado o recinto apartado de la aldea y cercano al río que se ha habilitado para este fin.

                Una vez allí las niñas son instruidas en las funciones y deberes que les espera como esposas sumisas de sus futuros maridos. Durante varios días las niñas, acompañadas de sus maestras de iniciación, recorren el pueblo y aldeas vecinas, semidesnudas y con el cuerpo cubierto de arcilla blanca. Cantan y bailan mientras recogen donativos que las ayude a sobrevivir el tiempo de reclusión que las espera.

                Finalmente son circuncidadas. Aquí, en Sierra Leona, se amputa el clítoris y los labios mayores. A partir de este momento las niñas permanecen recluidas en el bosque sagrado y sólo se oyen los tambores y los cantos que, rítmicamente, las acompañan todo el día.

                Según la tradición, los clítoris son cocinados con arroz y comidos en una gran fiesta o celebración a la que se invita a todos los que quieran asistir. Dan Bergner, en su libro, In the land of the magic Soldiers, cuenta como se encontró delante de una de estas celebraciones y le ofrecieron a comer el arroz.
                Algunas niñas mueren desangradas o por las infecciones producidas durante la circuncisión ya que se utilizan utensilios que normalmente no están bien esterilizados, como  cuchillas o cuchillos o incluso cristales, para cortar.
 

                Si una niña muere durante el tiempo de la circuncisión nadie lo sabrá, a la familia se le dirá que el espíritu del Bundu se la ha llevado y en la aldea habrá silencio y no se volverá a hablar de ella.
                En los últimos años algunas ONGs internacionales han empezado a hacer campaña contra la circuncisión femenina, hablan con las mujeres y les dicen que no está bien lo que hacen. También, hace un año, el Parlamento sierraleonés aprobó una ley de protección del menor promovida por UNICEF donde entre otras cosas se penaliza el matrimonio de menores de dieciocho años. Una de las secciones de esta ley que penalizaba la circuncisión femenina no fue aprobada por el Parlamento, compuesto en un noventa por ciento de hombres, con la escusa de que era contraria a las tradiciones sierraleonesas.
                Recuerdo que hace años, en un seminario en el que participé en Freetown salió a relucir este tema y las mujeres allí presentes, todas profesoras de universidad o mujeres con estudios dijeron que este es un tema que necesitará generaciones antes de ser erradicado y que deben ser ellas, las mismas mujeres sierraleonesas, que pertenecen a las sociedades secretas las que entren en los bosques sagrados y empiecen a cambiar la tradición.
                Mientras los tambores del Bundu sonaban, el sábado pasado tuve una reunión con los trabajadores sociales para lanzar el proyecto que hacemos con ATABAL, con ayuda de la AECI, para dar salidas socio-laborales a jóvenes de la zona. Elaboramos los contenidos de los seminarios que vamos a organizar antes de empezar a seleccionar los beneficiarios. Sobre el papel todo parece muy bien, ahora veremos cómo se desarrolla en la práctica.
                Hoy lunes, Bruno ha ido a Freetown a ver si se mete de acuerdo con José Carlos y ponemos en orden las nuevas cuentas bancarias para los proyectos de Madina. Lo tiene que hacer él que para eso es el superior y ecónomo de la comunidad. Yo mientras he inaugurado mi nuevo despacho, en la parte nueva de la casa. Estoy encantado por lo amplio que es y sobre todo por la luz que tiene, nada que ver con el agujero en el que estaba antes. A la gente que ha venido le ha gustado mucho, sobre todo por los muebles que llegaron en el contenedor, de hecho más de uno ha venido a fotografiarse en él.
                La verdad es que hoy tenía mucho trabajo, quería visitar algunas escuelas y ver algunas obras pero no he podido hacer nada porque el coche ha amanecido con las dos ruedas traseras por tierra y Alpha ha necesitado toda la mañana para arreglarlas porque el comprensor de Santiguie, el mecánico que arregla ruedas en Madina, se ha estropeado y han tenido que inflarlas, después de parchearlas, a mano.
                Por la tarde he vuelto a Kambia porque teníamos un nuevo partido de fútbol. Parece que las amenazas que vertí sobre Pa Seedy han surtido efecto ya que hoy sólo han jugado los que normalmente entrenan. Medo ha jugado por primera vez en la selección de Tonko Limba y ha hecho todo un partidazo. Ã??l y Pa Ali han conseguido que el medio campo fuera una barrera impenetrable. Bakarr, por su parte ha fallado dos goles. Al final hemos ganado dos a uno y hemos llegado a la final que todavía no sabemos cuándo se jugará.

DEPRE (28.03.08)

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Anoche no dormí nada, me pasé todo el tiempo leyendo sin conseguir pegar ojo. Por un lado la molestia de los granos que han poblado mi cabeza y algo de malestar de estómago, por otro el haberme dado cuenta en estos días que por muchos años que lleve en Sierra Leona, pensando que lo sé todo, al final no sé nada y cualquiera me puede engañar.

                Para el primer  problema la solución ha sido acercarme al hospital de Holy Spirit de Makeni donde me ha visto el doctor y me ha recetado antibióticos y una pomada, también con antibióticos. Para el segundo problema no hay mucho que se pueda hacer, perder un amigo, tragarme mi orgullo, repetirme eso de que los negocios son los negocios y los amigos son los amigos, e intentar seguir adelante, recomenzar. Claro que después del mal sabor de boca queda la pregunta de si puedo fiarme de alguien. Yo que por naturaleza soy bastante ingenuo no tengo más remedio, pero no sé si podré.

                Hubiese preferido ir al hospital de Lunsar y así saludar a Manuel, pero esta mañana, después de hablar por teléfono con Peli, recibí una llamada de Michele Carlini desde Kabala diciéndome que llegaba en una par de horas a Makeni acompañado de una persona que quería saludarme. Se trataba de Silvia Montevecchi, italiana, que en mil novecientos noventa y nueve trabajaba con la ONG italiana COOPI y juntos colaboramos en de St. Michael por tres meses. El tiempo que ella estuvo en Sierra Leona fue muy duro, los comienzos del programa, el no saber qué hacer ni por donde tirar, las meteduras de pata, los callejones sin salida en los que nos metíamos, Así que hemos estado charlando un par de horas juntos poniéndonos al día. La última vez que la vi fue brevemente en su casa de Bologna en Diciembre de 2002 cuando iba yo desde Bergamo a Ascoli y me desvié de la autostrada para saludarla.

                De repente, una persona de la que no sabía nada en tanto tiempo, tiene la ocasión de venir a visitar un proyecto en Sierra Leona y nos encontramos por casualidad y parece que el tiempo no ha pasado. Pero sólo parece, porque el dicho popular nunca es verdad. El tiempo ha pasado y con él tantas cosas que nos han cambiado y nos han separado. Nunca somos los mismos aunque siempre cometamos los mismos errores.

                Después de comer Alpha y yo emprendimos el camino de Madina. Primero paramos en Mange Burreh a dejar una carta del obispo a José, el cura mejicano, que desde hace tres días vive acompañado de tres monjas de las Clarisas Misioneras, Angelina, maestra de cocina de Bolo y dos nigerianas más jóvenes, porque Angelina ya pasa los setenta. Luego paramos en Kambia a dejar correo y dinero y por fin llegamos a Madina.

                Estoy cansado y los granos estos me molestan mucho, además como que tengo un sentimiento de cansancio y fracaso que no me abandona en todo el día y además me duele mi ego.

TRIFULCA (27.03.08)

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Estos últimos días han sido un poco de correr de una parte a otra. El jueves empecé el día en Yankambor donde teníamos que medir y empezar a cavar los cimientos para la ampliación de la escuela. Prácticamente la construimos nueva porque el edificio existente es de dos clases pequeñas y hecho de ladrillos de barro, por lo que ya empieza a agrietarse.

                Tardamos mucho tiempo en ponernos de acuerdo sobre la ubicación y dirección del nuevo edificio, cada uno de los ancianos, maestros, padres de familia y jóvenes allí presentes tenía una opinión distinta. Nunca había tenido yo tantos problemas en este tema, así que después de una hora de escuchar discusiones, razones y sinrazones decidí intervenir y elegir la ubicación y dirección yo mismo. Eso terminó con todos los argumentos, lo había dicho el padre y eso bastaba.

                Por la tarde, a eso de las tres regresó Bruno cargado de cajas de medicinas. Justo él entraba cuando yo iba a salir camino de Kambia a ver un partido de fútbol. El Ministerio de Deportes ha organizado un campeonato de selecciones de distritos que empieza el mes que viene. La nueva junta directiva de la asociación de fútbol del Distrito de Kambia ha organizado a su vez un campeonato entre las selecciones de los distintos Chiefdoms. El jueves tocaba a Tonko Limba enfrentarse a la selección de Gbere-Dixin. Por la mañana salieron los jugadores en un poda-poda, o furgoneta, que la junta directiva había mandado para transportarlos. Más de la mitad de ellos iban sentados sobre el techo porque no había sitio dentro. Esta es la primera vez que la selección del Tonko Limba incluye a siete jugadores del Real Madrid de Madina, entre ellos a Medo y Bakarr que no habían dormido en toda la noche soñando con marcar un gol y ser seleccionados para el equipo del distrito.

                Yo, en principio, no iba a asistir al partido porque desde antes de navidades, cuando la final de la Supercopa entre el Real Madrid de Madina y el Real Madrid de Kukuna que generó tanta violencia entre los espectadores, que no entre los jugadores, había dicho que no quería saber nada de fútbol hasta el mes de julio y de hecho no he vuelto a aparecer por el campo a ver los entrenamientos.

                Cuando llegó el anuncio de la competición, los chavales vinieron a pedirme que me olvidase de todo y les perdonara y que fuera a animarles en el partido. Me hice el duro y dije que hasta julio no quería saber nada de fútbol. Pero el lunes por la tarde se presentaron todos los jugadores con doscientos haces de leña para la escuela infantil con la petición de que les perdonase y volviera a ocuparme de los asuntos del fútbol. Ante un gesto así no pude negarme y por eso el martes me fui para Kambia con el coche cargado de fans dispuestos a animar a la selección de Tonko Limba.

                El partido fue duro y estuvimos a punto de perderlo debido a la corrupción del entrenador y del presidente de la junta directiva de la asociación de fútbol de Tonko Limba, Pa Seedy y Mr. M. Bangura. Como siempre habían dejado en el banquillo a muchos de los jugadores que entrenan cada día y en su lugar habían puesto a los grandes, que no entrenan y se les notaba. Gente como Kelly, Pa Alimamy, Simman, que son muy buenos y se lo creen y por eso no van a entrenar.

                Al final gracias a Daffay y Pa Ali ganamos dos a uno. Al llegar a Madina no perdí tiempo y llamé a Pa Seedy, el entrenador y vigilante nocturno de la misión, y le eché la bronca y le dije que si en el próximo partido veía que jugaba uno sólo de los chavales que no entrenan y dejaba en el banquillo a los que entrenan le despedía como vigilante de la misión.

                El miércoles fui a Kafanta a poner los cimientos de la ampliación de la escuela. La cosa fue mucho más pacífica y rápida que el día anterior. Fue algo ligero, lo cual agradecí porque por la tarde tenía que salir para Makeni. Hacía allá nos fuimos, después de comer, Alpha y yo acompañados de alguna gente que iba a Freetown y que dejaríamos en Rogbere Junction: Lion, Mambie Bangura y Sheku.

                Cuando llegamos a Bamoi Junction, donde hay un gran mercado, nos encontramos con Foday Samura, uno de los chavales que el año pasado terminaron la escuela secundaria y ahora está enseñando en la escuela de Mayefe en espera de entrar en la universidad. Tenía problemas con el estómago y Bruno le había mandado al hospital de Lunsar. El coche en el que iban él y su hermana, que le acompañaba, se había estropeado y llevaban casi un día tirados en la carretera. Le dije a Alpha que parara el coche y le recogiera. Cuando el conductor del coche en el que iba Foday vio la maniobra vino corriendo y empezó a dar patadas y golpes a nuestro coche. Enseguida se le unieron sus aprendices gritando que le estábamos robando clientes. Alpha no esperó, se quito la camiseta y salió del coche dispuesto a pegarse con todo el mundo, lo mismo hicieron Lion y Sheku. En el fulgor de la lucha también se unió Mr. Bangura, a pesar de ser cojo. Yo mientras seguía sentado, esperando a que la cosa se calmase, porque este tipo de asuntos suelen tener mucho ruido y pocas nueces. Sólo quité la llave que Alpha había dejado puesta y me la metí en el bolsillo por precaución. Pero hubo una maniobra un poco sospechosa: vi a uno de los aprendices del otro coche pasar por delante del nuestro y agacharse. Abrí la puerta del coche y vi sus intenciones, intentaba desinflar la rueda delantera. Así que le di una patada para que se quitase de ahí. La maniobra debió de sorprender a todos porque se produjo un momento de silencio que yo aproveché para hacer subir a Alpha al coche y decirle que arrancase inmediatamente. Los otros saltaron al pick up como pudieron y salimos de ahí, no sin tener que dar una colleja a Alpha para que reaccionase porque intentó parar el coche y volver a la pelea. No debía de estar satisfecho porque no había habido mamporros, sólo gritos, amenazas, empujones, golpes de pecho para desafiar al contrario y mucho insulto.

                En Rogbere Junction dejamos a los que iban a Freetown y en Lunsar a Foday y su hermana y llegamos a Makeni a tiempo para una ducha y la cena.

                Hoy hemos tenido Consejo Regional todo el día. Empezamos después de desayunar y hemos terminado tarde. Otra vez la mayoría de los asuntos han sido económicos, aprobación de los presupuestos de las distintas comunidades y informe de Natalio sobre sus averiguaciones en los bancos de Freetown y tomar una decisión sobre que cuentas abrir y en que bancos, porque puede haber bancos que te dan mejor cambio pero tienen menos garantías así que no se sabe muy bien cómo hacer. Hemos perdido horas viendo las distintas posibilidades. Nos cuesta mucho a los javerianos este tipo de cambios y de puestas al día. Todavía Montesi, el administrador regional saliente, insistía en que siguiésemos con el sistema anterior de envío de dinero. Al final llegamos a un acuerdo que esperamos sea el mejor y el más sabio y que la semana que viene José Carlos tiene que empezar a implementar.

                Luego, como siempre, estaba el tema del personal y algunos asuntillos sueltos que siempre quedan por ahí. Yo me encuentro mal en estas reuniones porque hay que discutir sobre personas y situaciones personales y eso siempre es difícil y me cuesta mucho. No me siento a gusto en esta función aunque sé que alguien tiene que hacerla. Al final del Consejo, después de cenar, mientras tomaba un poco de aire, solo delante de la casa porque todo el mundo se había ido a ver las noticias de la RAI Internacional, pensaba que a lo mejor dimito como consejero. Tengo que discutirlo con Bruno. 

CÁRCEL (24.03.08)

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Hoy era día de fiesta y ni Bolo ni Kuye han venido a trabajar. Medo y Bakarr han desaparecido desde bien temprano, hoy tenían entrenamiento intensivo en el campo de fútbol y después reunión de futbolistas, así que me he pasado toda la mañana solo.

                He aprovechado para empezar el traslado de la oficina, lo que ha supuesto el abrir carpetas, ver documentos y al final deshacerme de tanto papel inútil que se acumulaba, cubierto de polvo, desde los tiempos de Franco Manganello, en las estanterías del despacho. No ha sido fácil hacer la elección, que  papeles dejar y cuales tirar, pero como tantas veces en esta vida he tenido que tomar una decisión y esta ha sido el deshacerme del mayor número de cosas posibles. Cuando dudaba sobre si tirar o no un papel o documento lo metía en una carpeta que había preparado para el caso y donde se pudrirá hasta que haya otro traslado o alguien que me sustituya tenga mejor criterio que yo.

                Luego he cocinado, un poco de carne guisada, y he comido temprano. Me encontraba cansado y quería dormir siesta. Desde justo el día antes que llegasen los Fedes, Ventura y Peli, me han salido unos granos en la nuca y se me están extendiendo por la frente y la  cabeza y la verdad es que me molestan mucho, deben ser del calor, y no me dejan dormir bien.

                La siesta ha sido larga y profunda y sólo me desperté a eso de las tres y media porque Medo entró en la habitación y me llamó. Entre sueños entendí que alguien había entrado en la casa y que había robado mientras yo dormía y que lo habían pillado y le estaban dando una paliza. Conseguir articular algunas palabras y le dije a Medo que no le pegasen que si era un ladrón que lo llevasen a la policía.

                Me levanté como pude y salí a la puerta. Ya se habían llevado al intruso hacia el puesto de policía y la muchedumbre que quedaba delante de la puerta de la iglesia comentaba los pormenores de la paliza, como Bolo le había roto la ceja al ladrón, como Sheku lo había levantado por aire y tirado contra el suelo, como todo el mundo había aprovechado para darle patadas y pegarle con  palos, Luego todos reían porque en medio a la paliza que le estaban dando el ladrón consiguió gritar:

-        Una no bit mi, ni na kresman! Que quiere decir: áNo me peguéis que estoy loco!

Y la  gente continuaba riendo y diciendo:

-        If na tru se na kresman no fo bin get main fo tok am Que más o menos quiere decir: Si de verdad estuviera loco no lo diría.

Al rato vino Bakarr desde el puesto de policía y me informó que la persona que había robado en casa era un hombre que cuando fue a preparar la iglesia ayer domingo,  lo encontró en la sacristía donde había encendido cuatro velas y estaba leyendo el misal, y que lo echó de allí. Parece, por lo que ha declarado a la policía, que esta tarde entró por la puerta de la iglesia que estaba abierta al igual que la de la sacristía que comunica con el patio de nuestra casa. Desde allí entró en la casa y la recorrió a su gusto, me vio dormido y aprovecho para coger una maleta vieja que estaba encima de una mesa con algunas medicinas y la vació. Luego la llenó con lo que le gustó de la casa: algunas botellas de cerveza, algunas latas de comida y lo que más le dolió a Medo y a Bakarr, toda su ropa que habían lavado el sábado y que estaba tendida en los hilos de secar. Comentaba también Bakarr que el policía de guardia conocía al chaval y que decía que está loco. Le dije a Bakarr que, en ese caso, le dijera al policía que le dejasen en libertad y nos devolvieran la maleta con todas las cosas, que la policía quería quedarse en el puesto, como prueba del robo.

Volvieron al rato Medo, Bakarr, Bolo, Kuye y toda una cohorte de curiosos y curiosas que les había acompañado en todo momento. Traían la maleta. También venía un policía que me explicó que el loco era hijo de un policía natural de Madina, pero que vive en Freetown. Perece que al chico se le fue la cabeza, así lo contaba el policía, y el padre lo mandó a un curandero, especialista en estos casos, que vive en Samaia.

Según el policía, el curandero diagnosticó que el chico está poseído por un espíritu-mujer que se ha enamorado de él y metido en su cuerpo. Ahora el chico lucha contra ese espíritu porque él a quien de verdad quiere no es al espíritu sino a su novia que está en Freetown. El curandero ha dicho que se necesita el sacrificio de una cabra roja para que el espíritu abandone el cuerpo del chico y este recobre sus facultades. El problema está en encontrar la cabra roja. El padre se está dedicando a buscarla por todo el país. Mientras el chico consiguió abrir el cepo en el que el curandero le había metido y escapar. El policía había llamado al padre del chaval para comunicárselo y este les pidió que lo encerrasen en una de las celdas hasta que el puediera venir a Madina. Pero el policía le dijo que no tenían de que acusarle, pero ahora, con el robo, ya tenía una excusa y me decía que lo iban a meter en la celda hasta que llegue el padre, pero que yo no me preocupe porque no me va a costar dinero, todo corría a cargo del padre del chico, lo que es todo un detalle.

Terminado felizmente el caso del poseso ladrón tuve que enfrentarme con otro caso judicial. Uno de nuestros maestros, el director de la escuela de Massagalie, vino con su hija de unos doce años, y algunos familiares a decirme que la noche anterior Rambo había dado una paliza a la chica. Habían ido a quejarse al padre de Rambo, Sonniel, y este les había dicho que él no tenía nada que ver con el niño, que era yo quien lo estaba criando. Así que venían a informarme de que iban al puesto de policía a hacer la denuncia porque llevaban todo el día dando vueltas y nadie de la familia de Rambo quería escucharles.

Al rato vinieron Mohamed, el director del coro, y Sheku, el socio de John Papa, acompañados de Rambo. Los tres duermen en la misma habitación. La policía quería ver a Rambo inmediatamente en el puesto y para allí iban. Volvieron más tarde para decirme que habían negociado con el policía para que dejase a Rambo en la celda por una noche a ver si así aprendía a comportarse y dejaba de dar palizas a niñas, que, me enteré en ese momento, es un hábito suyo. Han quedado que mañana irán a sacarlo de allí.

Terminados los asuntos policiales pude darme una ducha y encaminarme, acompañado de Medo y Bakarr, hacia la plantación de anacardos vecina al centro de formación profesional donde se celebraba el Outing de Pascua. Esta vez habían recintado, con sacos y esterillas, una zona bastante amplia. Allí había música, gente vendiendo y mucho polvo. La gente bailaba, gritaba, sacaba sus cestas con comida y se sentaban a comer envueltos en una nube de polvo. Yo tuve suerte porque mucha gente me ofreció comida, normalmente trozos de pollo. Por eso tenía a todo un grupo de chavales que me rodeaban para comerse ellos los regalos.

En medio a la polvareda apareció Alpha bailando con Ana, aunque esta más bien dormía perdida en los brazos de su padre. Le dije a Alpha que tanto polvo y ruido no le podía hacer bien a la niña y que era mejor que la llevase a casa. Por esta vez obedeció.

Después de estar un rato en el Outing saludando y tragando polvo, decidí volver a casa, con una parada en el John Papa para tomarme una cerveza. John Papa había estado vendiendo en el Outing y no le quedaba nada frío, así que me vine para casa donde si encontré una cerveza fría.

RESURRECCIÓN (23.03.08)

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Ya hemos terminado la Semana Santa y hemos empezado la Pascua. No he estado yo muy inspirado durante estos días.

                El Viernes Santo empecé el día pagando maestros ya que el jueves cerraron las escuelas y como había lumah todo el mundo quería comprar para tener algo que estrenar el Domingo de Pascua. Era también el segundo viernes de nuestro bazar que esta vez transcurrió tranquilamente sin interferencias políticas de ningún tipo.

                Natalio se fue a Kambia a ayudar a confesar y volvió justo para su tanda de oficios en Malikia y Mabanda. Yo había programado, como ya es tradición, el oficio de Viernes Santo para las tres de la tarde. Como todos los años, a pesar del calor y de ser la hora en que termina el lumah, fue el día más atendido de toda la Semana Santa. A mí me cuesta mucho esta celebración y es un auténtico calvario para mí, sobre todo cuando tengo que leer toda la Pasión, de pié, sudando por cada poro de mi cuerpo, con el alba empapada y quitándome continuamente el agua que me escurre de la frente, como ducha sobre el Evangelio, para poder leer.

                El sábado por la mañana me fui a Kundaia, con el carpintero, a ver si de una vez por todas puedo terminar esa iglesia. Le faltan nada más que las ventanas, pero no encuentro a nadie que quiera ir a trabajar allí, tan aislada está la aldea.

                De vuelta a casa me encontré a Bruno y Natalio dándole vueltas al presupuesto de  la comunidad y al de los proyectos, intentando ajustarlos. Tuve que echar una mano a Bruno, que a pesar de ser el ecónomo de la comunidad se dejaba vencer por Natalio, que venía en plan recortes. Al final conseguimos entendernos y todos quedamos contentos, Natalio porque consiguió rebajarnos un poco el presupuesto ordinario y nosotros porque no nos tocó lo esencial.

                Por la tarde seguí pagando maestros, los que vienen de aldeas más lejanas y luego empecé a preparar la Vigilia de Pascua. Esta empezó a las siete con un teatro que preparó el grupo infantil donde nos resumieron toda la Semana Santa, con crucifixión incluida. Luego la bendición del fuego y la procesión con el Cirio pascual, que es el de todos los años, pero lavado y bien limpito. Mohamed, el director del coro, había estado celebrando la resurrección antes de tiempo y estaba un poco alegre, con lo que no atinaba con los cantos y entonó el primer Luz de Cristo cuando todavía no habíamos encendido el cirio. Igualmente, al momento de entonar el Gloria, se quedo en blanco y miraba al infinito como si él mismo fuera uno de los testigos de la resurrección. Menos mal que Mommy K le dio un par de codazos y Mohamed reaccionó. Estos fueron pequeños fallos técnicos que no deslucieron la ceremonia.

                Hoy Domingo de Resurrección Natalio ha ido a celebrar a Kafotorie, Massagalie y Kafanta. Yo he empezado la misa a las diez. Hemos tenido bautismos como todos los años, aunque no muchos, porque este año me he puesto un poco duro con el tema y al último momento he dejado a doce de los que estaban en la lista sin bautizar, pero me he compadecido de ellos y les he dado una segunda oportunidad para Pentecostés, si cumplen todos los requisitos.

                Aprovechando la visita de Natalio, Bruno ha preparado otra paella. Ha debido ser para impresionar al Superior, pero le ha salido buenísima, la mejor de todas hasta el momento y mira que ya lleva unas pocas.

                Esperamos la llegada de Natalio y comimos y celebramos juntos la Pascua. Para postre yo había preparado una tarta que regamos con un poco de grappa y luego le regalamos a Natalio una botella de Brandy Cardenal Mendoza, que es su licor favorito y que le había pedido a Peli que me trajese para la ocasión. Natalio se emocionó porque no lo esperaba y quedó muy agradecido y prometió volver a Madina, eso sí, dijo, la próxima vez no será para echar una mano sino para hacer la visita canónica que le corresponde como superior.

                Después de comer Bruno salió para Makeni para así mañana, Lunes de Pascua, poder ir a la fiesta que José Luis ha preparado en Kamabai y empezar a traerse las medicinas de la clínica móvil que llegaron en su contenedor.

                Natalio también se ha ido, pero él para Freetown. Ã??l va a hablar con los diversos bancos para ver qué tipos de cuentas bancarias ofrecen y que cambio con el euro para poder poner al día nuestro sistema de envío de dinero desde Europa. Nosotros todavía seguimos operando con un estilo que fue el que sirvió durante muchos años, sobre todo los de la guerra, cuando los bancos no daban ninguna garantía. Con el relevo de Superior y de Administrador Regional parece que este sistema se puede mejorar, porque hasta ahora había habido resistencia a cambiar las cosas.

                Yo me he quedado solo en casa y he visto un par de capítulos de Friends, pero me he quedado dormido en la silla y me he despertado con un fuerte dolor de cuello.

                Por la tarde fui a dar una vuelta y terminé en el John Papa, pero estoy muy cansado así que me he venido enseguida para casa.

JUEVES SANTO (20.03.08)

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Esta mañana, después de terminar con los asuntos del despacho, Alpha y yo salimos para Makeni. En el camino hice varias paradas. La primera en Mabanda para hablar con el director de la escuela primaria, Mr. Michael Kargbo, pero no estaba. La segunda, no planeada, en la escuela primaria de Mile 14.

                Cuando pasaba por esta aldea vi que la escuela estaba cerrada. Le dije a Alpha que diese la vuelta al coche y fuimos al colegio. En cuanto entré en el recinto de esta, algunos maestros, que no sé donde estaban, llegaron corriendo. El director de la escuela no se encontraba por ahí, así que pregunté a su ayudante, Alusine Bangura, que qué pasaba, que porqué no había clases siendo día lectivo. Mr. Bangura me contestó que Mr. Elton Dumbuya, a la sazón pastor de la New Apostolic Church, se había llevado a los niños, sin su consentimiento, remarcó varias veces, a su iglesia. Le dije a Mr. Bangura que sacase a los niños inmediatamente de la iglesia y reanudaran las clases lo antes posible. Yo mismo fui a la puerta de la iglesia para ver que se cumplían mis órdenes. Mr. Bangura entró en la iglesia y los niños y niñas empezaron a salir. También salió Mr. Dumbuya que intentó explicarse diciendo que su obispo había venido de visita y necesitaba quórum para que aquel pudiera predicar. Le contesté a Mr. Dumbuya que después de las hora del colegio los niños eran libres de ir donde quisieran pero que de ocho y  media a una y media los niños tenían que estar en la escuela y no había discusión sobre ello, ni siquiera yo, siendo Mile 14 una escuela católica, tenía el coraje de sacar a los niños durante horas de colegio y llevármelos a la iglesia, así que no iba a consentir que la competencia lo hiciera.

                Después del altercado, seguimos camino. Cuando estábamos llegando a Mange Burreh recibí una llamada de Elisa, la superiora de las Clarisas Misioneras de Lunsar, para decirme que Peli estaba con ellas y que si podía recogerla y llevarla hasta Makeni donde la esperarían los de Kamabai. Así que entré en Lunsar y llegué al convento de las monjas justo para comer. Peli se había quedado para poder trabajar con Elisa y preparar algunos proyectos para ayudarlas. La vi un poco desesperada, no porque la bronquitis se le estuviese acentuando, sino porque llevaba casi veinticuatro horas encerrada en un convento de monjas, bebiendo zumos de frutas, acostándose a las nueve de la noche y sin ni una gota de alcohol que llevarse a la boca.

                Después de comer nos fuimos hacia Makeni. Allí se supone que José Luis iba a mandar a uno con una moto a recogerle. Le dije a Peli que con su bronquitis no podía ir en la moto así que la acercamos a Kamabai, al fin y al cabo era sólo media hora desde Makeni por carretera asfaltada.

                Llegamos a Kamabai y nos encontramos a José Luis, los dos Fede y Ventura un poco cansados. Manuel, el filipino compañero de José Luis, se había ido a Makeni, pero José Luis prefirió esperarme y utilizarme como escusa para saltarse el retiro espiritual programado para las cuatro de la tarde, para todos los curas y religiosos de la diócesis, en la catedral. Tomamos un café y al rato aparecieron las dos doctoras cubanas a saludar. Luego una cerveza y por fin José Luis insistió en que nos fuéramos que ya que nos habíamos perdido el retiro de curas al menos no faltásemos a la misa con el obispo.

                Salimos los dos para Makeni, dejé a José Luis en la catedral y yo fui a la casa javeriana a darme una ducha y cambiarme de camiseta para ponerme un poco decente para la misa de los óleos. Esta es la misa que se hace al inicio del tridium de Semana Santa en la que el obispo bendice los óleos o aceites que luego se utilizan para ungir a los catecúmenos, para confirmar y ordenar sacerdotes y para la unción de enfermos. Es misa solemne en la que se renuevan las promesas sacerdotales y se expresa la comunión con el obispo.

                Es la primera vez, desde que soy párroco de Madina, y en todos los años que llevo en Sierra Leona, que asisto a esta misa. En años anteriores siempre he tenido a alguien que le guste participar en estas ceremonias y que me ha representado, como Natalio, José Carlos, Chuy. Pero este año, con eso de estar solo, no tenía alternativa y he tenido que asistir.

                Al final de la misa todos me comentaban que había tenido suerte, que este año la misa había sido corta, sólo había durado dos horas porque estaba muy bien organizada y el obispo había hablado poco. Se le veía un poco cansado y emocionado, se ve que va envejeciendo. Al final de la misa era el momento en que las diversas parroquias presentan sus regalos al obispo: arroz, verduras, cabras, gallinas. Los grupos representando a cada parroquia entraban bailando llevando sus dones en una especie de competición a ver quién da más. Yo le llevaba al obispo un sobre con cien mil leones, se lo di a Alfred Young, uno de nuestros seminaristas, para que lo presentase, no iba yo a salir bailando. En Madia la entrega de regalos al obispo normalmente la hacemos cuando viene a visitar la parroquia y creo que este año ya hemos sido demasiado generosos.

                Después de la misa fui a recoger los óleos para Madina, tengo tres frasquitos de Sales de Fruta Eno que me van muy bien para este menester. Tras llenarlos y meterlos en la mochila, José Luis, Alpha y yo nos volvimos a Kamabai. Allí las cubanas y Peli habían preparado gazpacho, tortilla, arroz, alcachofas con jamón y no sé cuantas cosas más. Lo primero que hice, nada más llegar a la casa, fue tomarme una cerveza de un trago porque en la misa me había deshidratado, sudé como nunca con todo el calor que hacía allí.

                Luego cenamos y tras la cena se suponía que íbamos a tener unas clases privadas de salsa con las médicos cubanas pero no nos movimos de la mesa, todos estaban hechos polvo, a José Luis se le cerraban los ojos. Parece que la noche anterior estuvieron bailando salsa hasta las tantas de la mañana y se liquidaron una botella entera de Pacharán, así que no estaba el horno para bollos.

                Ante tal panorama opté por despedirme y volverme a Makeni.

                Esta mañana he ido a ver al obispo a su casa, no porque me apeteciese o necesitase hablar con él, sino porque se lo tenía prometido. Charlamos del problema con Kukuna, él es de la opinión de dar cinco millones al grupo del Regente y otros cinco millones al grupo que le escribió la carta contra ese grupo, así nadie pensará que nos puede manipular. Yo le dije al obispo que si él me daba el dinero yo lo llevaba en nombre suyo pero que yo prefería no dar nada porque no tiene sentido dar dinero sin razón y para quedar bien con todos. Seguimos hablando por casi una hora pero no conseguimos acercar posiciones.

                Después de salir de casa del obispo pusimos rumbo a Madina. A mitad de camino recibí una llamada de Alex, el gallego comprador de arte africano. Me dijo que estaba d vuelta de Freetown y se encontraba en Kambia, en el hotel (por darle un nombre) African village. Cuando llegamos a Kambia entramos a saludarle y tomar unas cervezas con él. Fue otro momento muy agradable porque Alex se me ha revelado como un gran conversador. Nos despedimos hasta el próximo año y yo seguí camino de Madina.

                Llegué bastante cansado pero me encontré mucha gente esperando fuera del despacho así que no tuve más remedio que abrir este y atender a los que allí estaban.

                Al rato llegó Natalio que ha venido a Madina para echarme una mano con las funciones y oficios de Semana Santa, le he preparada un menú con muchos rezos como a él le gusta, espero que este contento.

                A las siete yo tenía el oficio de jueves Santo, y así lo celebramos, con buena asistencia de público.

MORDEDURA DE PERRO (18.03.08)

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El sábado por la mañana Fede, Ventura, Peli y Bruno se metieron en la clínica y se pusieron a ordenar medicamentos y demás mientras yo recibía a una representación de los grupos de mujeres con los que hemos empezado a trabajar para ver si podemos implementar un programa de microcréditos. Es un riesgo, pero hay que asumirlo. Voy a empezarlo sólo con mujeres, que son la que realmente responden a este tipo de cosas.

                Luego, cuando las mujeres se fueron, con la ayuda de algunos chavales empecé a montar los muebles de lo que será mi nuevo despacho. Nos costó mucho porque venían sin instrucciones, pero al final lo conseguimos y queda un despacho muy de ejecutivo.

                Por la tarde nos fuimos a dar una vuelta hasta Kamabala a ver a la madre de Momoh, el niño que el agosto pasado, cuando Fede, Adriana y Peli estaban aquí, llevaron al hospital de Lunsar y meses más tarde Alpha tuvo que ir a recogerle para que muriese en su aldea.

                Encontramos a la madre que quedó muy agradecida de la visita aunque sin saber que decir porque aquí ya se sabe que la muerte de un niño se olvida pronto. Queríamos continuar hasta Kamawala para adentrarnos en la selva profunda pero Peli, que ha llegado con una bronquitis, no se encontraba bien y decidimos regresar a casa.

                El domingo fue día tranquilo. Era domingo de Ramos y tuvimos procesión desde la escuela infantil hasta la iglesia. Este año cambiamos el recorrido con lo que no tuvimos tantos espectadores como años anteriores. Los visitantes quedaron muy sorprendidos de que el hisopo que utilizo para bendecir con el agua bendita sea una brocha de encalar, pero ya os he contado que aquí la gente necesita sentir los símbolos en carne propia.

                Después de misa Bruno aprovechó para preparar una paella y sorprender a su maestro, Fede, que tuvo que admitir que el discípulo le ha aventajado. Esta vez echamos de menos las caipiriñas de Adriana, pero espero que las recuperemos en verano. Mientras preparábamos la paella, llegó Fede hijo. Lo trajo Abu en su coche descapotable así que Fede hijo llegó todo quemado por el sol y cubierto de una capa de polvo rojo que nos hizo difícil reconocerlo al principio.

                Por la tarde fuimos hasta Kukuna a ver la frontera con Guinea que ya se sabe que es viaje obligado para todos los visitantes. Conducía Peli y hubo algún momento de Peligro, tanto es así que Rambo, su favorito, que iba en la parte de atrás del pick up, juró, al llegar a Madina, que nunca se volverá a montar con ella. No fue nada, la falta de experiencia con esto baches nada más. Volvimos a Madina salvos y sanos y a tiempo de llevar a Fede hijo a conocer el chiringuito de John Papa.

                Ayer lunes, mientras Fede padre y Ventura se ponían como locos a sacar muelas en el centro de salud, Peli, Fede hijo y yo nos fuimos a  visitar. Fuimos a la Escuela Secundaria para que Fede hijo conociera al director, Mr. Amara Turay. Ã??l ha venido a Sierra Leona, entre otras cosas, con la idea de ver si al terminar sus estudios de física el próximo año, puede venir aquí a enseñar por algún tiempo. Ã??l tiene la intención de la Universidad de Freetown, pero yo intento convencerle de que enseñe en la escuela secundaria que hace más falta.

                Mr. Turay se puso contentísimo ante la noticia y nos enseñó la escuela, aunque los chavales estaban de exámenes. Mientras íbamos camino de los laboratorios, Mr. Turay me comento que apenas llegaba de visitar a Mr. Sankoh que está muy enfermo y le han llevado a un curandero a Masamapindi. Cuando le pregunté a Mr. Turay que qué le pasa, que no sabía nada, pero que le eché de menos el día anterior en la iglesia cuando llamé a los catecúmenos, Mr. Turay me contestó:

-        Tiene muchos dolores porque le ha mordido un perro en el hombro.
-        ¿En el hombro? Es un lugar muy difícil para que te muerda un perro. Imagino que si tiene tantos dolores será un caso de rabia ¿no será mejor llevarle al hospital?
-        No, no es rabia, el perro le mordió en un sueño que tuvo y por eso tiene esos dolores.
Total que todo fue un sueño, con razón le duele tanto.

Luego vimos el centro de formación profesional con todo el retraso que lleva la construcción y finalmente volvimos a casa. Una vez allí, Fede hijo se fue con Medo y Bakarr al salón parroquial y en menos de cinco minutos hicieron que la tele nueva funcionase, así que ya la estamos utilizando.

Peli y yo aprovechamos para ver algunos proyectos de los que tenemos entre manos y luego nos sentamos a hablar para intentar aclarar cosas.

Por la tarde, Peli se quedó en casa con Bruno para revisar el proyecto de la clínica móvil, y el resto nos fuimos a visitar Kamagbew, que tiene una entrada preciosa: el río, los cotton trees, los bananos,

Por la noche, como no podía ser menos terminamos en el John Papa en intentamos montar una pequeña fiesta, pero no estuvo la cosa muy animada.

Esta mañana, Alpha ha llevado a Fede padre, Fede hijo, Ventura y Peli hasta Rogbere Junction donde les esperaba José Carlos para recoger el ordenador que le han traído. José Carlos, luego, les ha llevado hasta Lunsar y desde ahí irán a Kamabai a visitar a José Luis Garayoa.

Este año la visita ha sido corta y me ha sabido a poco, además, entre el cansancio acumulado del vuelo con la RAM, la bronquitis de la Peli, y otros factores, como que hemos tenido unos días muy sosos, muy bajos de moral, no nos hemos reído tanto como otros año.


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