He tomado prestado el título de esta entrada de la película de Yojiro Takita, ganadora, en 2008, del Oscar a la mejor cinta de habla no inglesa. En ella se cuenta la historia de Daigo Kobayashi, antiguo violoncelista de una orquesta que se acaba de disolver, que termina vagando por las calles sin trabajo y sin demasiada esperanza, hasta que encuentra un nuevo oficio en el que, a pesar de las críticas de su familia y amigos, halla el aliciente que le faltaba a su vida. La música, la fotografía y la poesía convierten a este film en algo especial.
Todo viene a cuento porque en este caminar por los pasillos del laberinto en el que me encuentro, el pasado fin de semana aterricé en Roma. He venido a despedirme. Yo también necesito echar mano de ceremonias que me permitan avanzar hacia la salida.
Después de 25 años con los misioneros javerianos he tomado la decisión de dejarlos y emprender mi propio camino. Una decisión dolorosa y dura pero que creo que, por dignidad y honestidad, era la única que cabía. Dejo de ser religioso, dejo de ejercer el sacerdocio, sigo trabajando por y para África.
El domingo 23 el papa hacía santo al fundador de los javerianos, Guido María Conforti, en la plaza de San Pedro y quise estar presente en el acto. Allí di gracias por los bonitos e intensos años vividos con ellos, por las experiencias compartidas, por lo mucho aprendido y recibido, por los amigos, los hermanos… y, también, recé por los enemigos.
Ahora me encuentro solo y sin red: sin haber cotizado a la Seguridad Social, sin trabajo fijo, sin futuro, pero lleno de esperanza y de ilusión por lo que puede representar esta nueva vida. Siempre he sabido de quién me he fiado y por eso nada temo.
Hoy, como podéis imaginar, no tengo ganas de contar mucho más. Os dejo con música de África, como siempre, con el deseo de que la energía y fuerza de ese continente me siga guiando. Se trata de un gran tema: Jammu Africa, de Ismaël Lô.
Hace unos pocos días, el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunciaba que iba a enviar cien soldados estadounidenses a Uganda para asesorar, que no combatir (salvo en defensa propia), a los ejércitos de la zona en su lucha contra el grupo guerrillero The Lord’s Resistance Army (LRA).
Este grupo, que nació en Uganda en 1987 y tenía sus bases principales en Sudán del Sur, lleva desde 2005 sin operar en el país. Hace tiempo trasladó sus acciones a la República Democrática del Congo, principalmente. Las tropas americanas operaran en cuatro países: Uganda, Sudán del Sur, República Democrática del Congo y República Centroafricana.
Es posible que los soldados lleguen dentro de un par de semanas, pero su presencia no tiene fecha límite. El objetivo de la operación, según fuentes americanas, es el de terminar con la presión que el grupo ejerce en la zona.
A mí, cualquier acción que se emprenda para poner fin a las actividades del LRA me parece fenomenal. Este grupo se caracteriza por su violencia contra los civiles, el secuestro de menores para ser utilizados como soldados o esclavas sexuales, mutilaciones…, vamos, lo normal en cualquier grupo guerrillero africano.
Este no es el primer intento de los EE.UU por terminar con los rebeldes. Ya han financiado otras operaciones contra ellos. Así, en 2008-2009, 17 oficiales norteamericanos y algunos expertos del Pentágono, entrenaron a soldados ugandeses, los equiparon y los lanzaron a la captura de los líderes del movimiento, que se encontraban en la República Democrática del Congo. Tras una inversión de más de 1 millón de dólares, el ataque terminó en fracaso. Los soldados entrenados para la misión fueron derrotados y los rebeldes, para celebrarlo, asesinaron a 900 civiles.
Yo soy increyente por naturaleza, y con el paso del tiempo me he ido volviendo mucho más desconfiado, por eso, desde que leí la noticia no puedo dejar de preguntarme cuál será el verdadero objetivo que persiguen los Estados Unidos con esta operación. No creo que sea el poner fin al sufrimiento de los civiles. Por tanto debe existir un interés económico detrás de todo esto. Veamos:
- Uganda: no hace mucho se descubrió petróleo en el Lago Alberto. Un negocio que se estima reportará al menos 2 mil millones de dólares al año. China ya ha metido las manos en el asunto.
- Sudán del Sur: lo mismo, mucho petróleo y mucha inversión china.
- República Centroafricana: igual.
- República Democrática del Congo: aquí el problema no es el petróleo, sino el coltan.
Dos de estos países, además, limitan con Ruanda, donde no entrarán las tropas americanas, que se sepa, entre otras cosas porque allí no opera el LRA. Pero lo traigo a colación porque al mismo tiempo que se decidía el envío de soldados norteamericanos a la zona, se aprobaba la firma de un acuerdo de inversión bilateral entre Estados Unidos y Ruanda. Este tratado facilita las relaciones comerciales entre los dos países, al mismo tiempo que favorece e incentiva las inversiones americanas.
¿Qué produce Ruanda que sea tan importante para Estados Unidos y que justifique la firma de este acuerdo? Café y té son las grandes exportaciones del país africano. Pero no creo que los americanos consideren estas materias como muy estratégicas. Por eso, para ser justos hay que decir que Ruanda también exporta minerales (oro, coltan…) por un valor (declarado) de 117 millones de dólares al año. Sorprendentemente, en Ruando no hay minas. Por eso hay que mirar a lo que pasa en la República Democrática del Congo y enterarse de cómo muchos de sus minerales cruza, ilegalmente, la frontera hacia Ruanda, bajo las narices de los cascos azules de Naciones Unidas, desde donde prosiguen su camino hacia Occidente. Esta es la verdadera razón que justifica el tratado y lo que convierte al país africano en un lugar estratégico para los americanos.
Resumiendo: podemos deducir que la verdadera intención que existe detrás de la decisión del envío de tropas norteamericanas a Uganda no es tanto la vida y la seguridad de la población civil como el proteger los intereses americanos en la zona y asegurarse el acceso a materias primas, en directa confrontación con China. El resto de las conclusiones las puede sacar el lector.
Algo positivo, porque si no veo que no levantamos cabeza: si estáis, o pasáis, por Zaragoza no dejéis de visita la exposición Colores de África. Yo la estuve viendo, junto a mis amigos Gervasio Sánchez y Choco, la semana pasada. Es interesante, simpática y no tiene grandes pretensiones. Después nos fuimos a tomar unas cañas, que para eso era víspera del Pilar.
Como música, hoy os propongo un tema de Iryn Namubiru, ugandesa que vive en París, que se titula Birowoozo.
El Dr. Mohamed (Mo) Ibrahim nació en Sudán y tiene doble nacionalidad (Sudanesa y Británica). Fundó una de las compañías de telecomunicaciones más potentes en África, CETEL (que es la que yo utilizo cuando estoy en Sierra Leona, aunque ahora ha cambiado su nombre por TIGO). Vendió la compañía en 2005 y con parte del dinero recibido fundó la Mo Ibrahim Fundation para promocionar el buen gobierno en África. Esta Fundación es la que publica todos los años el Índice de gobernanza que examina la actuación de los gobiernos africanos. También otorga el Premio Mo Ibrahim, dotado de 5 millones de dólares más un sueldo anual de 200.000 dólares, y que premia el trabajo a favor de la seguridad, la salud, la educación y el desarrollo económico de los Jefes de Estado africanos. Este año ha sido concedido al ex Presidente de Cabo Verde, Pedro Pires, que dejó el poder el pasado mes de agosto.
Según el Índice de 2011, los tres factores claves para la buena gobernanza son: equilibrio, equidad e inclusión.
El Índice utiliza la información proporcionada por toda una serie de Instituciones africanas para evaluar cuatro categorías: seguridad y primacía de la ley, participación y derechos humanos, oportunidades económicas sostenibles y desarrollo humano. Esto permite que los distintos países de África reciban una puntuación entre 0 y 100. Así, la lista quedaría como sigue:
1.- Islas Mauricio 82
2.- Cabo Verde 79
3.- Botsuana 76
4.- Islas Seychelles 73
5.- Sudáfrica 71
6.- Namibia 70
7.- Ghana 66
8.- Lesoto 63
9.- Túnez 62
10.- Egipto 61
11.- Benín 60
12.- Santo Tomé y Príncipe 58
13.- Tanzania 58
14.- Marruecos 58
15.- Senegal 57
16.- Zambia 57
17.- Malaui 57
18.- Argelia 55
19.- Burkina Faso 55
20.- Uganda 55
21.- Mozambique 55
22.- Malí 54
23.- Kenia 53
24.- Gambia 52
25.- Ruanda 52
26.- Suazilandia 51
27.- Gabón 51
28.- Libia 50
29.- Yibuti 49
30.- Sierra Leona 48
31.- Islas Comoras 47
32.- Mauritania 47
33.- Madagascar 47
34.- Etiopía 46
35.- Togo 46
36.- Liberia 45
37.- Burundi 45
38.- Camerún 45
39.- Níger 44
40.- Congo 42
41.- Nigeria 41
42.- Angola 41
43.- Guinea 38
44.- Guinea-Bissau 37
45.- Guinea Ecuatorial 37
46.- Costa de Marfil 36
47.- Eritrea 35
48.- Sudán 33
49.- República Centroafricana 33
50.- República Democrática del Congo 32
51.- Zimbabue 31
52.- Chad 31
53.- Somalia 8
La labor de Mo Ibrahim ha sido muy criticada, especialmente por los dictadores que aún quedan en el continente, y que, curiosamente, hacen que sus países estén entre los últimos de la tabla. Sin embargo, cada vez se tiene más en cuenta este informe a la hora de ver cómo se debe distribuir la ayuda al desarrollo en África, por ejemplo.
Mo Ibrahim parece tener las cosas claras, en un discurso pronunciado en la Universidad de Ghana, el pasado mes de marzo, dijo que a pesar de que África es un continente muy rico, en él vive la gente más pobre de la tierra. Y responsabilizó de esta situación al enorme fracaso del liderazgo y la gobernanza en África: “demasiados dictadores, demasiados megalómanos, demasiados ladrones, han desangrado este continente en beneficio propio y de los intereses de sus familiares”.
Evidentemente, los dictadores africanos tienen mucho que criticar, pero no cabe duda de que se trata de una buena iniciativa hecha por africanos para conseguir un África mejor para todos.
El video que os propongo hoy viene de Sierra Leona, que por cierto ha hecho grandes progresos en los últimos años, según el Índice. Se trata de Sia Tolno, una mujer nacida en Gueckedou, en el borde con Guinea Conakry. Acaba de ganar el Premio Revelación RFI 2011, concedido en Paris. En esta canción, Polli Polli, de su últmo albún, My life, nos dice dos cosas importantes: que los cotilleos no son buenos y que por eso no hay que prestarles atención y que debemos aplaudir a las mujeres africanas, un mensaje que nos llega justo cuando dos de ellas acaban de ganar el Premio Nobel de la Paz.
El documento no dice nada que no supiéramos ya, y es continuación de los presentados en 2001 y 2006 sobre el mismo tema, pero da mucha información y vuelve a denunciar el saqueo que los barcos pesqueros europeos, la mayoría de ellos españoles, están realizando en las costas de África occidental.
Dice el estudio que debido a la sobrepesca realizada en aguas europeas, los barcos de los países miembros de la UE han tenido que buscar nuevos caladeros por todo el mundo, y, como consecuencia de ello, están pescando en las aguas de algunos de los países más pobres de la tierra.
Es muy interesante leer los datos sobre España y sus barcos que vierte el informe, con nombres y datos concretos.
La Unión Europea ha firmado acuerdos de pesca con varios países de África occidental: Cabo verde, Costa de Marfil, Gabón, Guinea, Guinea-Bissau, Mauritania y Santo Tomé y Príncipe. Hasta 2006 también tenía acuerdos con Senegal, pero estos no se volvieron a renovar debido a que el banco pesquero senegalés también presenta muchos problemas por la sobrexplotación a la que ha sido sometido.
Greenpeace denuncia que mientras la Unión Europea defiende que sus acuerdos de pesca aseguran la transparencia de las actividades pesqueras en la zona, los barcos europeos no respetan las normas de la Política Común de Pesca (CFP, en sus siglas en inglés) de la propia organización. La CFP determina, entre otras cosas, las cuotas de captura que corresponden a cada país miembro y de esa forma, dice, ayuda a la regeneración de los océanos. Esta política común ha sido acusada de deteriorar los mares más que de ayudarlos.
¿Cómo es posible que los barcos europeos no respeten esas normas y sigan recibiendo ayudas y subvenciones? Fácil, aunque las compañías propietarias de los buques sean europeas y los beneficios de esas empresas se registren en Europa, los barcos navegan con bandera de un tercer país, posiblemente africano, o forman sociedades mixtas en los países donde operan. Por lo cual, sus actividades no caen bajo el control de la CEP, aunque sus capturas se vendan en el mercado europeo y, por tanto gran parte del pescado que consumimos en nuestras casas provenga de ese saqueo. Esto es lo que se conoce como capturas irregulares o no registradas (IUU).
Gracias a las denuncias de activistas como Greenpeace, se ha registrado un pequeño progreso en esta materia, pero todavía este tipo de actividades IUU supone una pérdidas de más de mil millones de dólares al año, para los caladeros de esos países subsaharianos.
Cada día es más difícil para los pescadores africanos, ganarse la vida pescando con sus técnicas tradicionales. Además, la sobrexplotación de los mares hace que cada vez escasee más la pesca, privando a la población local de una fuente tradicional de proteínas, al mismo tiempo que provoca un continuo aumento del precio del pescado.
En este asunto, además de los gobiernos europeos, los gobiernos locales tienen mucho que decir y deberían unirse para imponer condiciones de pesca más justas a estas empresas europeas.
Terminamos con un clásico, Ismael Lo y su Tajabone. Música relajante después de toda la rabia e indignación que crea leer estas noticias.
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