AMOR

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            A Ibrahim K. Turay se lo llevó un vecino que era soldado cuando en 1992 hubo el golpe de estado del capitán Valentine Strasser. Entonces tenía doce años. Enseguida su ex vecino y ahora comandante, Mad Lion (León loco), le hizo su guardaespaldas y así pasó los años de la guerra, guardándole las espaldas a su captor y por eso se quedó con el apodo de Lion. Todos le llaman así, incluso su mujer, Aminata, a la que todos llaman Mrs. Lion en vez de Mrs. Turay.
             A Lion le pilló el final de  la guerra en Madina. Aquí se desarmó y aquí se quedó a vivir. Se integró bien a la nueva vida de ausencia de conflicto porque era, y todavía lo es, un buen jugador de fútbol. Jugaba por el equipo de Madina cuando tenían que ir a competir contra otras  aldeas. Esto le originó muchos amigos y mucha admiración.
             Pero el fútbol, aquí en Sierra Leona, no da para vivir. Lion tenía que ganarse el arroz de cada día. Hacía de recadero. Iba a Freetown o a Guinea a comprar mercancía para los comerciantes locales. Así lo conocí.
             Un día volvía yo de Kukuna y al llegar a Wonkifor me encontré a Lion sentado al borde de la carretera, con la cara entre las manos. Mas adelante estaba su bicicleta, caída en el suelo, y un montón de huevos estrellados, esparcidos en medio del camino. Le dije a Mattai (porque entonces Mattai todavía no había muerto victima del SIDA y de la falta de medicamentos para detenerlo que padece Sierra Leona) que parara el coche. Pregunté a Lion que le pasaba pero Lion no contestó, lloraba. Mattai le habló en Temne, los dos eran de la misma tribu. Hablaron por un rato y finalmente Mattai convenció a Lion de dejar los huevos rotos donde estaban, poner la bicicleta en la parte de atrás del coche y venirse con nosotros a Madina. Era el año 2004.
             Por la tarde Mattai me contó lo que había pasado. Lion había invertido todo el dinero que tenía ahorrado en un nuevo negocio, quería establecerse por su cuenta. Iba a vender huevos frescos en Madina. Había ido a Guinea a comprarlos. Huevos ingleses (British eggs), grandes, no como los que producen las gallinas de aquí, minúsculos. De vuelta a Madina había sufrido el accidente de la bicicleta. La caja que llevaba atada en el portaequipajes de la bicicleta se había caido y todos los huevos se habían roto. Era el final de su aventura como empresario. Algo parecido al cuento de la lechera.
             Justo en aquel tiempo acababa yo de lanzar el proyecto de educación como motor del cambio y estaba empezando a construir las primeras escuelas. Me había dado cuenta que necesitaba una persona que fuera a Freetown a comprar los materiales de construcción, alquilase el camión para el transporte y distribuyese los materiales por las aldeas. Le ofrecí el trabajo a Lion. Dos meses de prueba y luego contrato. Hizo muy bien y lo sigue haciendo. Es una persona de toda confianza, responsable y amante de sus trabajo. Ã??l se siente orgulloso con su trabajo, tiene un buen sueldo todos los meses y el respeto de la gente de Madina.
 
            En agosto 2006 Lion decidió casarse con Aminata, una chica de Freetown. Fue una boda por todo lo alto, no por nada Lion pidió un adelanto del sueldo que tardará dos años en terminar de pagar. La boda estuvo muy bien. Fui a Freetown para estar presente y acompañarle. Justo esos días estaban por aquí Laura Mor y Luis Arredondo y me acompañaron. No lo pasamos mal en la boda.
             Aminata se vino a vivir a Madina, a la pequeña casa que Lion había arreglado poco a poco esperando el momento de la boda. Es una chica muy guapa, que sabe vestirse bien. Muchas tardes, cuando voy a dar una vuelta por Madina, la encuentro sentada en el porche de su casa y me paro a hablar con ella. Bromeo, le digo que siempre la encuentro sentada, que parece el vigilante de la casa, que nunca la veo pasear o hablando con otras mujeres. Ella sonríe, no dice nada, ríe. Imagino que todavía no tendrá muchas amigas aquí. Además es temne, no habla el limba con lo que le costará comunicarse con las vecinas. A veces también me da pena, una chica de Freetown que viene a encerrarse en una aldea como esta. Pienso que debe estar muy enamorada de Lion.
             Hace un par de días pasé por delante de la casa y encontré a Lion y Bami sentados en el porche. Lion acababa de llegar esa mañana de Freetown. Me senté a charlar con ellos y al rato salió Aminata con un plato de arroz con plasas y dos cucharas para que Lion y Bami comieran. Me fijé que Aminata tenía un brazo en cabestrillo y pinta de haber estado llorando. Pregunté que le había pasado y ella no contestó. Insistí y Lion dijo que se había resbalado y caído, que acababan de llegar del centro de salud donde les habían dicho que no era nada importante. Le habían dado algunas pastillas para el dolor. Intuí algo y dirigiéndome a Aminata le dije:
            -         Espero que Lion no te haya pegado.
 Ella no contestó, él esbozó una sonrisa como diciendo pero que cosas tienes.
             Ayer por la mañana Lion se fue a Freetown con Natalio y Bruno a comprar materiales de construcción. Yo no vi a Aminata esa tarde porque estaba liado con el partido de fútbol que hubo. Hoy en cambio, cuando iba camino de la gasolinera a ver a Dauda, el consejero del distrito (Dauda es el dueño de  la gasolinera y tiene la casa donde en una gasolinera normal estaría la tienda, claro que aquí la gasolina se vende en botellas), vi a Aminata sentada en el porche de su casa ya sin el cabestrillo y me paré a saludarla. Le dije que la veía triste. Ella rompió a llorar. Le dije:
            -         Entonces es verdad que no te caíste, que Lion te pegó.
            Aminata afirmó con la cabeza. Le dije que me contara lo que había pasado. Me dijo que Lion, al volver de Freetown la encontró quitándose las extensiones del pelo que llevaba puestas. Lion le dijo que solo las había llevado tres semanas, que  por qué se las quitaba, que si pensaba que le iba a dar dinero para hacerse un nuevo peinado. Y fue entonces cuando empezó a golpearla. Yo, todo ingenuo, le pregunté:
 
-         Y ¿no te defendiste?
-         ¿Crees que podría haber hecho algo con la fuerza que él tiene? contestó ella.
-         Al menos, cuando te dejó haber salido corriendo y pedir ayuda, ir a la policía,.
-         Me encerró en casa hasta que llegó la hora de cocinar, no me dejó salir en todo el día.
-         Aminata le dije- no te dejes pegar, él es un ser humano, y tú eres un ser humano. Ã??l no tiene ningún derecho sobre ti. No puede hacerte nada. Si vuelve a ponerte la mano encima dímelo, déjale, te ayudo a salir de aquí a volver a Freetown o donde quieras, pero no permitas que te vuelva a pegar.
 
            Sé que de poco van a servir estas palabras porque aquí un hombre no es hombre si no pega a su mujer, o a su novia. Los vecinos ven estas peleas como cosas privadas en las que no hay que intrometerse, así que nadie ayuda a la mujer. El hombre tiene derecho a pegarla para que le obedezca, al fin y al cabo es de su propiedad.
             Recuerdo que hace años, recién llegado a Sierra Leona, cuando vivía en Kenema mi vecino golpeaba a su mujer constantemente. Un día hablando con la mujer le pregunté si no estaba cansada de tanta paliza. Ella me contestó que es así como los hombres sierraleoneses demuestran su amor. Me decía ella que lo  peor que le puede pasar a una mujer es que su marido no la pegue, eso significa que no le interesa lo que hace y que por tanto ya no la quiere.
             Hace algunos meses comentaba con O. C. Conteh, el jefe de policía de Madina, sobre el tema de la violencia de género y él me decía que había hecho un cursillo sobre el tema, que la policía estaba poniendo mucho énfasis en frenarla porque las cosas ya no son como era antes. Y concluía su discurso:
 
-         El problema es que las mujeres no quieren entenderlo y siguen comportándose de tal forma que a un hombre decente no le queda mas remedio que pegar a su mujer. Créeme, padre, las mujeres sierraleonesas necesitan mano dura, eso de los derechos humanos está bien para los blancos, pero aquí los únicos derechos que nuestras mujeres entienden son una buena paliza.
 

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