He recibido al invierno en Barcelona bajo una especie de diluvio universal que me hacía recordar la estación de las lluvias en Sierra Leona. El frío, la nieve y el agua de los últimos días me han sobrecogido. Otra experiencia que he tenido que rescatar del fondo de mi memoria porque la tenía casi olvidada.
Refugiándome del frío, tomaba yo un café con dos amigos sacerdotes y venezolanos el otro día y hablábamos de la necesidad o no de usar lenguaje inclusivo en la celebración de la Eucaristía. Yo me inclino por el sí, ellos dos se declaraban escépticos sobre el tema. En Venezuela utilizan el ustedes que es más neutro que nuestro vosotros. Yo, siempre que puedo, introduzco el femenino para hacer más participes a todos y todas.
Esta conversación venía a raíz de que hace poco, al terminar la misa en la iglesia de las monjas en la que celebro por las mañanas, entró un señor en la sacristía y me dijo:
- Padre me he dado cuenta de que en las fórmula de la Consagración, usted dice por todos, en lugar de decir, como dice el texto litúrgico, por todos los hombres.
- Lo sé contesté yo- lo hago a posta intentando resaltar que Jesús se entregó por todos los hombres y mujeres.
- Pero usted sabe que las palabras de la Consagración no se pueden cambiar.
- Y por eso yo no las cambio, las adapto.
- Pero yo he hablado con muchos liturgistas y me han dicho que lo que usted hace no es correcto.
- Pues yo también he hablado con liturgistas que me han dicho que tengo todo el derecho de hacer lo que hago.
- No lo dudo, pero los liturgistas que yo conozco son muy cercanos al cardenal Imaginé que se refería al Cardenal Ruoco, Arzobispo de Madrid.
- Eso no quiere decir que tengan la razón respondí yo, mientras me quitaba el alba, un poco enojado por el tono de voz del señor.
- Pero además usted sabrá que en español el masculino incluye al femenino.
- Todo eso lo sé, pero voy a seguir utilizando el lenguaje inclusivo porque creo que aquí es cuestión de justicia y de discriminación positiva, no de gramática ni de dogma de fe.
- Pues no me deja más alternativa que informar al señor cardenal.
Mientras me ponía el abrigo, le dije al señor que, por favor, no dudara en hacerlo y le di mi nombre completo y mi dirección para que no perdiera tiempo buscando la información.
Días después, leyendo el blog de Ramón Lobo (www.ramonlobo.com), que debería ser lectura obligada para todos, no solo por lo que dice sino también por lo bien que lo dice, me encontré con un post en el que recogía un artículo de Pérez Reverte sobre el lenguaje inclusivo que no tiene desperdicio y me dejó un poco en crisis (www.capitanalatriste.com/escritor.html?s=patentescorso/pc_06dic09).
Pocos días después, al terminar una charla sobre Sierra Leona, una mujer me dijo que no le había gustado el chiste machista que había utilizado. No entendí lo que quería decirme sobre todo porque no tenía conciencia de haber hecho ningún chiste. Así que insistí hasta que la señora me explicó que se refería a cuando me quejé de los expertos en cooperación internacional que habían burocratizado tanto la gestión de los proyectos, hasta el extremo de que en la presentación de un proyecto para la construcción de un puente me pedían el número de mujeres y hombres que utilizarían el puente para saber si se tenía en cuenta el tema de igualdad de género. Me parecía absurda la pregunta, muy legítima en otros proyectos, porque perdía de vista la utilidad del puente para reducirlo todo a un problema de género.
El tema se está desbordando. Yo seguiré utilizando lenguaje inclusivo en todas las misas pero seguiré riéndome de las normas talibanes que reducen la vida a una ecuación matemática.
Sigue lloviendo y haciendo frío, pero el campo extremeño está precioso. Aquí me he refugiado unos cuantos días a pasar las fiestas con la familia. Como siempre, mucha comida, mucha alegría y Papá Noel que ha vuelto a aparecer, después de tantos años, con el Campos de Castilla, de Antonio Machado.
27 Diciembre 2009 a las 21:04
Hola Chema, soy Victoria, prima hermana de tu cuñado Tiburcio. No te conozco en persona pero he oido tanto hablar de ti que casi se más de ti que de mucha otra gente que se supone que “conozco”.He descubierto hoy tu blog en la pagina de dyes en esta tarde dominguera algo melancolica y aunque solo he leido tus peripecias madrileñas(no las más emocionantes para tí), pienso convertirme en lectora permanente!!.Aunque estarás harto de oir elogios y felicitaciones, disculpa por reiterarme y ser una cursilona, pero gracias Chema por existir y por ser extremeño!(esta es una licencia regionalista mía , disculpa).Un beso y sigue escribiendo, porfi k me encanta!