He tomado prestado el título de esta entrada de la película de Yojiro Takita, ganadora, en 2008, del Oscar a la mejor cinta de habla no inglesa. En ella se cuenta la historia de Daigo Kobayashi, antiguo violoncelista de una orquesta que se acaba de disolver, que termina vagando por las calles sin trabajo y sin demasiada esperanza, hasta que encuentra un nuevo oficio en el que, a pesar de las críticas de su familia y amigos, halla el aliciente que le faltaba a su vida. La música, la fotografía y la poesía convierten a este film en algo especial.
Todo viene a cuento porque en este caminar por los pasillos del laberinto en el que me encuentro, el pasado fin de semana aterricé en Roma. He venido a despedirme. Yo también necesito echar mano de ceremonias que me permitan avanzar hacia la salida.
Después de 25 años con los misioneros javerianos he tomado la decisión de dejarlos y emprender mi propio camino. Una decisión dolorosa y dura pero que creo que, por dignidad y honestidad, era la única que cabía. Dejo de ser religioso, dejo de ejercer el sacerdocio, sigo trabajando por y para África.
El domingo 23 el papa hacía santo al fundador de los javerianos, Guido María Conforti, en la plaza de San Pedro y quise estar presente en el acto. Allí di gracias por los bonitos e intensos años vividos con ellos, por las experiencias compartidas, por lo mucho aprendido y recibido, por los amigos, los hermanos… y, también, recé por los enemigos.
Ahora me encuentro solo y sin red: sin haber cotizado a la Seguridad Social, sin trabajo fijo, sin futuro, pero lleno de esperanza y de ilusión por lo que puede representar esta nueva vida. Siempre he sabido de quién me he fiado y por eso nada temo.
Hoy, como podéis imaginar, no tengo ganas de contar mucho más. Os dejo con música de África, como siempre, con el deseo de que la energía y fuerza de ese continente me siga guiando. Se trata de un gran tema: Jammu Africa, de Ismaël Lô.

26 Octubre 2011 a las 20:47
Como decia un personaje de Scott Fiztgerald… “no soy más que un conjunto de personas muy diferentes, todas ellas muy sencillas…”
Suerte!
y gracias por lo que transmites de Africa, da igual la posición desde la que lo hagas…
27 Octubre 2011 a las 23:23
Mi querido Amigo,
aquí me tienes igual que antes, como siempre. Rectifico: aquí nos tienes a Lorca, África y a mí. Seas lo que seas… sigues siendo una persona; lo demás… todo son añadidos.
Ten la seguridad de que te recogeré en el aire, si te veo caer. Tu red se ha extendido más de lo que piensas.
Vamos a seguir viviendo, Amigo, vamos a seguir que aún queda mucho camino.
Un beso muy grande.
28 Octubre 2011 a las 18:20
La paz es el reino de la felicidad,aqui, en Africa o en Paris
29 Octubre 2011 a las 14:42
Dicen que el próximo año un cometa nos traerá un punto de inflexión en nuestra vidas … yo creo que se adelantó el cometa para ti y no te rendirás fácilmente sino que seguirás dejando estela.
Un profundo abrazo de oso, de esos que te sostienen y que no se acaban.
3 Noviembre 2011 a las 13:52
Querido Chema, tu familia de Zaragoza siempre estará a tu lado.
3 Noviembre 2011 a las 17:53
Querido Chema:
Sí hay red… Somos muchos los que hemos pasado por experiencias como tú. Yo fui misionero escolapio durante 14 años, hoy sacerdote casado “en la lucha”… Vivo en Zaragoza. Puedes encontrarme en juan@ciberiglesia.net.
Un fuerte abrazo, hermano.
6 Noviembre 2011 a las 9:14
El amor hacia los más necesitados es una cuestión que no se plantea,un día surge y te ves implicado en luchar por que tengan una vida digna como personas, sigo creyendo en el ser humano y en la bondad del corazón, la fe se lleva dentro cuando dedicamos nuestras vidas para los demás,el camino se anda solo pero con LIBERTAD.www,cordafricaong.org
12 Diciembre 2011 a las 11:31
Querido Chema, voy y me entero de la noticia, que ya no eres javeriano, pero que tu alma tu corazon, siguen al lado del mas pobre, eso es lo unico que Dios nos pide, te admiraba antes, te admiro ahora.
aqui estoy, alguien que sabe que gente como tú, hay poca, animo mucho animo Que el amor de Dios este siempre contigo.
1 Abril 2012 a las 19:59
Hola Chema: fui compañero tuyo en el grupo de jóvenes de María Inmaculada. Pasé por el seminario,luego formé una familia muy numerosa, y te deseo que la Paz esté contigo. No te esconderé que me ha entristecido tu secularización, pero que Dios te quiere “a rabiar” está clarísimo, y que en esta película de la vida, el guión, como en las pelis de verdad, va cambiando, pero al final, acaba bien. Cuanto más crecen mis numerosos hijos e hijas, más tolerante y comprensivo me vuelvo, a la vez que humilde (más bien, avergonzado de poder haberme creido modelo de algo, y no mimado de Dios, que es lo que me ha pasado). Bueno, adelante, y dejáte asombrar por Dios, que a todos nos da unos revolcones que para qué. Un abrazo de tu excompañero de excavaciones en Badajoz hace unos…¡treinta años!